Follar con camisola de suegra y romperle el culo a mi esposa
"¿Te atreves a follarme con esto puesto?" le dije mientras me ponía la camisola de mi suegra, sintiendo cómo la tela rozaba mis pezones duros. Él no lo dudó: Lukas Zaad me agarró del pelo y me empujó contra la cama, su polla ya palpitando contra mi culo. Me encanta provocarlo, ver cómo se le pone dura solo de imaginarse a su suegra mientras me abre las nalgas con los dedos. "Vamos a ver si aguantas", le susurré mientras me lamía el coño peludo, chupando hasta dejarme mojada como una puta. La primera estocada fue tan profunda que grité, sus pelotas golpeando mi culo mientras me empotraba como si quisiera romperme. "Así, así me gusta, más duro", gemí, sintiendo cómo su verga gruesa me estiraba el ano hasta el límite. Me corrí tres veces antes de que él soltara su lechada dentro de mí, pero no me dejó escapar: me obligó a tragarme cada gota mientras me decía que la próxima vez sería con mi suegra de verdad. "Te voy a reventar el culo otra vez, zorra", me advirtió, y sé que lo hará.