Gangbang anal duro con Angel Princess y pollas gruesas
Max Born no sabía lo que le esperaba cuando entró a la habitación. Yo, Angel Princess, llevaba días planeando esto, imaginando cómo sería sentirme llena de pollas por venganza. Me puse las ligas y los tacones altos, sabiendo que cada centímetro de mi culo apretado sería reclamado. Larry Steel fue el primero en agarrarme del pelo y meterme su verga hasta la garganta, ahogándome con cada embestida. Gemí como una perra en celo mientras Max Born me abría el culo con su polla gruesa, sintiendo cómo me estiraban sin piedad. Los tres se turnaban para follarme el culo y la boca, dejando mi agujero bien roto y goteando. Cada vez que uno se corría en mi cara, otro me empotraba el culo con más fuerza, como si quisieran borrar cualquier recuerdo de otro hombre. Sentí sus pollas golpeando mi cuello uterino, el dolor mezclándose con un placer enfermizo. Cuando por fin terminaron, me dejaron llena de semen, pero lo único que pensaba era en cómo esto le dolería a quien me había hecho sufrir.