Estudiante con culo enorme se deja follar en el campus
—¡Aquí no me vas a ver, cabrón!— susurra Vira Gold mientras se arrodilla frente a su nuevo ligue, mordiéndose el labio inferior. La chica de pelo largo y piel blanca no puede dejar de pensar en su ex, el que la dejó plantada hace una semana, así que ahora usa su cuerpo para vengarse. Él la agarra del pelo con fuerza, obligándola a abrir la boca y tragarse su polla gruesa hasta que las lágrimas le corren por las mejillas. Sus tetas pequeñas rebotan con cada embestida mientras él la penetra de pie, empujando con rabia hasta que el sonido de su coño mojado resuena en el pasillo vacío. Vira gime sin control, su culo redondo rebotando contra las caderas del tipo cada vez que él la empuja, dejándole marcas rojas en las nalgas. En más de 10 minutos de escena, él la voltea y la empotra contra el muro, clavándole el pene duro hasta que las paredes vibran con sus gritos. Ella se corre una y otra vez, pero él no para, jalándole el cabello y azotándole el trasero como si quisiera dejarle una huella permanente. —¡Dámelo todo, cabrón!— suplica Vira, arqueando la espalda para que él la penetre aún más profundo. Él obedece, embistiendo como un animal hasta que su semen caliente le llena el culo, marcándola como suya. Las piernas le tiemblan, pero él sigue empujando, frotando su pene contra su punto G hasta que ella no puede contener otro orgasmo. —¡Sí, así, puta!— gruñe él, mordiéndole el cuello mientras se corre de nuevo, esta vez en su espalda, dejando un chorro espeso que resbala por su piel suave. Vira cierra los ojos, sintiendo cómo su polla aún palpita dentro de ella, y justo cuando está por pedir más, él se separa de golpe, dejando su coño vacío y palpitante. El sonido de sus respiraciones agitadas llena el aire, pero antes de que pueda decir nada, él se levanta y se va, dejándola temblando contra la pared, con el semen resbalando por sus muslos. Ella sonríe, sabiendo que al menos hoy se vengó de la mejor manera posible.