Bunny Fae se traga la polla entera mientras Ryan la empotra sin piedad
Mordiéndose los labios, Bunny Fae se agarra las tetas mientras Ryan le clava la polla hasta el fondo de la garganta, las venas marcadas en el cuello por el esfuerzo. Llevaban días mirándose con esa tensión insoportable, roces casuales que terminaban en suspiros ahogados, hasta que por fin él la empujó contra la pared y le arrancó las medias de un tirón. La saliva le chorreaba por la barbilla mientras ella gemía con la polla enterrada hasta las pelotas, los ojos llorosos pero sin dejar de chupar como una puta desesperada. Ryan le agarraba el pelo con fuerza, embistiendo su cara con ritmo salvaje, el sonido húmedo de la garganta llena resonando en el cuarto. Bunny Fae sentía la polla dura como el acero rozándole la campanilla, el placer mezclado con el dolor de ser follada así, las piernas temblando. Cuando él gruñó que se iba a correr, ella no se apartó, tragándose cada gota caliente con los ojos clavados en los suyos. Ahora solo piensa en cómo le ardía todo, pero no quiere que pare.