Ella me retó a follar hasta que me rindiera
La habitación olía a sexo y desafío, con las cortinas medio cerradas para que solo entrara la luz suficiente para ver cada gota de sudor en mi piel. Él me miró con esa sonrisa de quien cree que puede dominarme, pero yo ya tenía mi plan: iba a hacerle rogar por mi coño antes de que terminara la noche. Empecé a moverme despacio, rozando mi culo contra su polla dura, sintiendo cómo se ponía más caliente con cada roce. '¿Seguro que puedes aguantar?', le susurré al oído, mordiéndole el lóbulo mientras mis dedos bajaban para abrirme el coño, ya mojado y listo para él. Él gruñó y me dio la vuelta de golpe, empujándome contra la pared para clavarme su verga de una estocada, haciendo que mis gemidos rebotaran en las paredes. Pero yo no me dejé dominar: me arqueé hacia atrás, apretando las paredes de mi coño para que sintiera cada centímetro de mí, y él maldijo entre dientes. 'Más fuerte', le ordené, y él obedeció, embistiéndome con tanta fuerza que mis tetas rebotaban con cada golpe. Sentí cómo su polla me llenaba hasta las pelotas, y yo me aferré a sus hombros, clavándole las uñas mientras él me empotraba contra la pared. 'No vas a ganar', le dije, pero mi voz se quebró cuando sus dedos encontraron mi clítoris y lo frotaron en círculos, haciéndome temblar. 'Córrete ya', me retó, y yo me mordí el labio, sintiendo cómo el orgasmo me quemaba por dentro, pero me contuve, apretando mi coño alrededor de su verga para hacerlo sufrir un poco más. Él jadeó, sus embestidas se volvieron más desesperadas, y yo supe que estaba cerca. 'No te atrevas a correrte antes que yo', le advertí, pero él no me hizo caso: con un gruñido, me levantó y me llevó a la cama, donde me penetró de rodillas, hundiendo su polla en mi coño hasta que mis gritos se mezclaron con los suyos. Cuando finalmente me dejé ir, mi coño se contrajo alrededor de su verga, ordeñándolo hasta que se corrió dentro de mí, llenándome de su leche caliente. Caímos exhaustos, pero yo sonreí al ver la mancha de mi maquillaje en la almohada, prueba de que esta vez yo había ganado.