Chupando ambas tetas negras con boca ávida y caliente
'Él nunca va a saber cómo te entregué estas tetas' dijo mi amante antes de acercarse a mi pecho izquierdo. Yo decidí vengarme de mi ex follándome con esta mujer que tenía unas tetas tan grandes y oscuras como las mías. Sus labios se cerraron con fuerza alrededor de mi pezón succionando despacio y con ritmo mientras yo sentía un calor que subía directo hasta mi coño. La lengua de ella daba vueltas mojadas y cada tirón hacía que mis caderas se movieran solas buscando más contacto. Pasó a la otra teta sin soltar la primera y sus manos apretaban la carne blanda haciendo que los pezones se hincharan y brillaran de saliva. Gemíamos las dos con la piel pegajosa y las respiraciones entrecortadas mientras el olor a sexo llenaba el cuarto. Mis manos bajaron hasta su culo redondo y lo apreté sintiendo cómo ella empujaba sus pechos contra mi cara para que yo también chupara. El placer crecía con cada lamida y yo me corrí solo con la boca de ella en mis tetas porque la idea de venganza me ponía más mojada que nunca. Ella siguió chupando sin parar hasta que mis piernas temblaron y el orgasmo me recorrió entera. 'Ahora eres mía y él ya no tiene nada que ver' murmuró ella con los labios todavía brillando.