Chico musculoso exhibicionista se desnuda en el sofá
Cristian no pudo esperar más y decidió provocar a su chica con ese cuerpo musculoso que sabe que la vuelve loca. Se sentó en el sofá completamente desnudo, con la polla dura y palpitante, mientras ella lo miraba con esos ojos llenos de deseo. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se toca lentamente, acariciando su verga gruesa mientras ella se muerde los labios, imaginando lo que viene. La tensión era insoportable, hasta que ella no aguantó más y se lanzó sobre él, hundiendo sus labios en ese torso definido. Las manos de ella recorrían cada músculo, sintiendo la fuerza bajo su piel, mientras él gemía de placer. La cosa se puso más caliente cuando ella se arrodilló frente a su polla, chupándola con una habilidad que lo hizo arquearse de gusto. Cristian la agarró del pelo, empujando su cabeza hacia abajo, queriendo sentirla hasta la garganta. El sofá crujía bajo sus cuerpos sudorosos, mientras ella se montaba encima, hundiéndose en él con un gemido que resonó en toda la sala. La polla de él entraba y salía de su coño mojado, cada embestida más profunda que la anterior, hasta que ella gritó, sintiendo cómo la llenaba por completo.