Cherry Candle domina a su novio en una entrevista caliente
Ese día en la oficina, el calor entre nosotros era insoportable. Yo me senté sobre su regazo, sintiendo cómo su polla dura presionaba contra mi culo mientras le susurraba al oído que quería que me follara como su puta sumisa. Él obedeció al instante, desabrochando mi blusa para chuparme los pezones mientras yo me movía sobre su verga, mojándome cada vez más. Le ordené que me lamiera el coño, y él hundió su lengua en mi raja sin dudarlo, haciendo que gimiera fuerte. Luego me arrodillé y le chupé la polla hasta que estuvo a punto de correrse, pero le prohibí hacerlo sin mi permiso. Cuando por fin me dejó montarlo a mi ritmo, lo cabalgué como una perra en celo, sintiendo cómo su verga entraba hasta las pelotas mientras él me agarraba las tetas. Al final, le permití que me llenara la boca con su leche, y él se quedó mirándome con esa expresión de sumisión que tanto me encanta.