Bruna Ferrari disfruta un doble anal con dos pollas a la vez
El olor a sudor y lujuria llenaba el aire cuando me desnudé frente a ellos, sabiendo que esta vez no habría piedad. Hugo Belfort me agarró de las caderas mientras Hygor Negrao me mordía el cuello, sus manos explorando cada curva de mi cuerpo antes de que sus pollas duras empezaran a jugar con mi culo. Me habían estado provocando todo el día, enviándome fotos de sus vergas erectas y rozándome en el pasillo, hasta que ya no pude aguantar más. Cuando por fin me empotraron contra la cama, sentí cómo una polla gruesa entraba en mi culo mientras la otra me follaba la boca, mis gemidos ahogados por la saliva y el deseo. Cada embestida era más profunda, más salvaje, hasta que no pude distinguir cuál de los dos me estaba romiendo el culo. En más de 13 minutos de escena, me corrí dos veces, mi cuerpo temblando entre los dos mientras sus pollas seguían martillando mi culo sin descanso. Al final, cuando se retiraron, mi culo ardía y el semen goteaba por mis muslos, dejando un charco en las sábanas.