Travesti chupa polla y empotra su culo prieto
La travesti se tumba en la cama con las piernas bien abiertas mostrando su coño depilado y reluciente, mientras se masturba con los dedos para dejar bien mojada su entrada. El cabrón con la polla gorda y brillante de saliva se acerca y sin avisar le clava la verga hasta el fondo, haciendo que la puta gima de placer con gritos guturales que resuenan en toda la habitación. Ella arquea la espalda y le sujeta las nalgas con fuerza mientras él le empotra el culo con embestidas brutales que hacen temblar la cama y saltar sus tetas redondas y firmes. Cada vez que la travesti siente el glande rozándole las entrañas, no puede evitar soltar un gemido ronco mezclado con improperios en portugués que suenan más calientes que cualquier palabra en español. Él le agarra del pelo y le obliga a chuparle la polla con movimientos bruscos de cadera, sintiendo cómo la lengua experta de ella le recorre toda la verga desde la base hasta la punta antes de tragársela entera. La travesti se la mete hasta la garganta y empieza a hacerle garganta profunda, con los ojos llorosos y la cara congestionada, mientras él le aprieta el culo con las dos manos para clavársela más hondo. Los fluidos resbalan por sus muslos cuando él la voltea boca abajo y le levanta el culo en el aire para follársela como un animal, escuchando cómo su coño chorreante hace un sonido húmedo con cada embestida. Ella no aguanta más y se corre gritando con la cara enterrada en el colchón, sintiendo cómo su leche le inunda las entrañas una y otra vez hasta dejarla completamente llena. Él no se detiene ni un segundo, sigue empotrándola con fuerza hasta que siente cómo su polla se sacude dentro de ella y se corre con un rugido, llenándole el culo de semen espeso que se escurre por sus nalgas cuando él se retira. La travesti se queda tirada en la cama con las piernas temblorosas y una sonrisa pícara, mientras se limpia el semen que le cae por el muslo con los dedos y se los chupa sin dejar ni gota.