Blowjob castigo rubia con Alex Gonz en 10 minutos
El olor a sudor y lujuria llenaba el aire cuando me arrodillé frente a él, sabiendo que esta vez no sería un simple mamadita. Alex Gonz me agarró del pelo con fuerza, obligándome a abrir bien la boca mientras su polla gruesa se acercaba a mis labios. 'Chupa como la puta que eres', me ordenó, y yo, sumisa, hundí mi lengua hasta el fondo de su glande antes de tragarme su verga entera. Cada embestida me ahogaba, pero no podía parar, no cuando sus manos me apretaban la nuca y me obligaban a seguir. Mi boca se llenó de saliva, resbalando por su tronco mientras gemía como una perra en celo. 'Más rápido, zorra', gruñó, y aceleré el ritmo, sintiendo cómo su polla se endurecía más con cada movimiento. El castigo era duro, pero yo lo amaba, necesitando su aprobación como el aire. Cuando por fin se corrió, fue directo en mi garganta, y tragué cada gota sin derramar ni una. 'Ahora fóllame ese coño apretado', me dijo, y sin pensarlo dos veces, me subí a su regazo para sentir su polla destrozándome por dentro. Diez minutos de puro placer y sumisión, y al final, solo pude susurrar: '¿Cuándo me vas a volver a usar así?'.