Veronica Leal se deja romper el culo con tres pollas a la vez
Esa tarde en el aula, yo ya sabía lo que quería cuando me puse la falda más corta y las medias de red que tanto les gustan a ellos. Dylan Brown me miraba fijamente mientras me agachaba a recoger un libro, rozando mi culo contra su entrepierna con cada movimiento. Tony Rope no aguantó más y me empujó contra el escritorio, arrancándome las bragas de un tirón. Sentí sus dedos gruesos abriéndome el culo mientras me mordía el labio, gimiendo de anticipación. Primero fue Dylan, metiendo su polla gruesa hasta que mis muslos temblaron, luego Tony, embistiendo como un animal hasta que mi coño chorreaba de excitación. Veronica Leal no podía creer lo que estaba pasando, pero mi cuerpo lo pedía a gritos. Cuando el tercero se unió, ya no había vuelta atrás: tres pollas rotas, tres culos destrozados, y yo corriéndome como una perra en celo. El escritorio crujía bajo nosotros, mis gemidos rebotaban en las paredes, y cuando Dylan me llenó la boca de leche espesa, supe que esto no era una clase... era una lección de putería.