Puta anal doble con dos pollas negras bien gruesas
En una habitación con espejos en todas las paredes, el aire huele a lujuria y dinero. ¿Te imaginas lo que es ser una puta anal doble? Yo sí, y te voy a contar cómo me dejé romper por dos vergas negras bien gruesas. David Bander fue el primero en agarrarme del pelo y meterme su polla hasta el fondo de mi garganta, mientras Mr. Bruno me abría el culo con sus dedos. Gemí como una perra en celo cuando me ordenaron arrodillarme y chupar sus pollas al mismo tiempo, sintiendo cómo me ahogaba con cada embestida. En más de 10 minutos de escena, me convirtieron en su juguete, alternando entre mi boca y mi culo, que ya estaba tan abierto que podía ver mi propio agujero en el espejo. Me corrí cuando me llenaron el culo de leche, pero no me dejaron descansar: me obligaron a lamer cada gota de sus vergas antes de que me volvieran a empotrar. ¿Crees que aguantarías lo que yo? Porque al final, solo quería más.