Puta rubia con polla negra se traga mi verga entera
Gemía con mi polla negra en su boca mientras escuchábamos pasos afuera, pero Angel Long no podía parar. Me la estaba chupando como si fuera su última comida, los labios bien apretados alrededor del tronco, la saliva goteando por su barbilla. Cuando la levanté y la empujé contra la pared, su culo quedó a mi altura, listo para que lo partiera. 'No tan fuerte, por favor', susurró, pero yo ya le estaba metiendo la verga entera de un solo empujón, sus gemidos ahogados en mi hombro. El sonido de la puerta al abrirse nos heló la sangre, pero era solo el viento. La volví a empujar contra la pared, esta vez más duro, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de mi polla mientras le agarraba las tetas. 'Me vas a romper', gimió, pero sus caderas empujaban hacia atrás pidiendo más. Cuando la puse en cuatro patas, su coño ya estaba mojado, pero yo quería su culo otra vez. Le escupí en el agujero y se lo abrí con los dedos antes de hundirme hasta las pelotas. 'Dios, qué grande', murmuró, pero no dejó de moverse ni cuando escuchamos risas cerca. La última vez que la empujé, fue con toda la fuerza, y sentí cómo su cuerpo se tensaba antes de correrme dentro. Angel Long se quedó temblando, con la cara contra el suelo y mi semen goteándole por las piernas.