Tres pollas rompiendo culos y dejándome bien llena
"¿Estás segura de que aguantarás las tres?" me preguntó Rob Piper mientras se acomodaba la verga, gruesa y palpitante, frente a mi cara. Yo solo asentí, con los labios ya mojados de anticipación. Nunca había sentido tres pollas a la vez, pero esa noche todo cambió. Natasha Nice me agarró por las caderas y me sentó sobre su verga negra, enorme, mientras yo gemía al sentir cómo me abría por completo. La sorpresa vino cuando Vanessa Vega se acercó y, sin avisar, me metió dos dedos en el coño ya empapado. "Tienes el culo hecho para esto, puta", susurró mientras Rob Piper me empujaba la cabeza hacia su polla para que se la chupara entera. Las tres pollas rompiendo culos me dejaron sin aliento, pasando de una a otra, sintiendo cómo cada una me llenaba de manera distinta. Cuando Rob Piper me volteó y me empotró contra el colchón, su verga negra entrando y saliendo de mi culo mientras las otras dos me usaban la boca y el coño, supe que no iba a salir caminando de ahí. Las corridas llegaron una tras otra, espesas y calientes, sobre mi cara, en mi boca, hasta que al final, una gota de leche resbaló por mi mejilla y cayó sobre el suelo, brillando bajo la luz.