Tia Tanaka desafía a Rick Masters en una mamada salvaje
La vi entrar al set con esa mirada de 'te voy a romper', los labios rojos brillando bajo las luces mientras se acercaba a Rick Masters. Él ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar antes de que ella lo empujara contra la pared, desabrochándole el pantalón con una sonrisa de puta que sabe exactamente lo que hace. '¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a dar?', le susurró al oído antes de hundir la boca en su polla, chupando con tanta fuerza que sus mejillas se hundieron. Rick gruñó, agarrándole el pelo, pero ella no se inmutó, al contrario, aceleró el ritmo, metiéndosela hasta las pelotas mientras sus dedos le apretaban los huevos. El sonido de su garganta tragando cada vez que la sacaba casi lo vuelve loco. 'No te corras todavía, guapo', le advirtió, soltándolo de golpe para lamerle el tronco, dejando un hilo de saliva que brillaba bajo las luces. Rick jadeó, pero ella no le dio tregua: se subió encima, montándolo a horcajadas y empalándose de una estocada que lo hizo gemir. '¿Ahora quién suplica?', le dijo, moviendo las caderas en círculos mientras su coño mojado lo absorbía entero. Rick intentó resistirse, pero ella lo cabalgó como una amazona, apretando los músculos internos hasta que él no pudo más. 'Te dije que no te corrieras', susurró, pero ya era tarde: él explotó dentro de ella, llenándola hasta que el semen le goteó por los muslos. 'Parece que perdiste la apuesta, cariño', le dijo, limpiándose los labios con el dedo antes de chupárselo. 'La próxima vez, no me subestimes'