Dante Diggz domina a la milf suplicante con su polla a tope
Dante Diggz se estiró en la cama mientras la milf arrodillada me miraba con esos ojos de puta ansiosa, suplicando que le metiera la polla hasta el cuello del útero. Yo le ordené que se abriera bien de piernas y se aguantara las tetas mientras me la chupaba como una perra hambrienta, dejando escapar gemidos ahogados cada vez que le metía la verga hasta las pelotas. Sus muslos temblaban cuando la puse a cuatro patas y le enterré los dedos en las caderas para empezar a embestirla como un animal, sacándole chillidos cada vez que el culo rebotaba contra mi vientre. '¿Quieres que me corra dentro, puta?' le pregunté, y ella solo asintió con la boca llena de baba, las lágrimas cayéndole por el maquillaje corrido. Le agarré el pelo y la obligué a mirarme mientras la montaba como una yegua, sintiendo cómo su coño apretaba mi verga como si no quisiera soltarlo nunca. Cuando le di la orden de correrse, ella explotó en un orgasmo que le hizo morder la almohada, pero yo no paré hasta llenarle el útero entero con mi leche, sintiendo cómo se contraía alrededor de mi polla. Al terminar, solo quedó su tanga roto en el suelo, manchado de su jugo y mi corrida.