Theo 24cm le parte el culo a Marcos Paulo mientras alguien podría entrar
El sonido de los zapatos de Marcos Paulo contra el suelo de madera resuena en el silencio de la casa vacía, pero él no puede evitar gemir cuando Theo 24cm le clava la polla hasta las pelotas en el culo. La tensión de ser pillados por los vecinos en cualquier momento lo excita aún más, y Marcos Paulo se agarra las nalgas con fuerza mientras Theo lo penetra con embestidas profundas. El sudor les cae por la espalda mientras Theo le susurra al oído: '¿Te gusta que te rompan el culo aquí, donde cualquiera podría vernos?'. Marcos Paulo solo puede asentir, mordiéndose el labio para ahogar los gemidos mientras Theo le agarra las caderas con fuerza y lo empuja contra la pared. El sonido de la carne chocando contra carne se mezcla con los jadeos de Marcos Paulo, que no puede evitar mirar hacia la puerta cada pocos segundos, imaginando a alguien entrando y viéndolos así. Theo le chupa el cuello con fuerza mientras sigue empotrándolo, y Marcos Paulo siente cómo la polla de Theo le roza la próstata una y otra vez, haciéndolo temblar de placer. 'No pares, no pares', susurra Marcos Paulo, y Theo solo sonríe, sabiendo que tiene el control total. De repente, un ruido en el pasillo los hace congelarse, pero Theo no se detiene, solo acelera el ritmo, disfrutando del riesgo. Marcos Paulo siente cómo el placer lo invade, y cuando Theo le agarra la polla y empieza a masturbarlo al ritmo de sus embestidas, ya no puede contenerse. 'Voy a correrme, voy a correrme', grita Marcos Paulo, y Theo lo empuja contra la pared una última vez, llenándolo hasta el fondo antes de soltar un gemido gutural. 'Así se hace, puto', le susurra Theo al oído, y Marcos Paulo solo puede reírse, sabiendo que esto no ha terminado.