Primera vez con masaje y final explosivo con Dante Colle
Nunca imaginé que un simple masaje en el spa terminaría con mi boca llena de leche y mi coño palpitando. Dante Colle empezó con sus manos expertas deslizándose por mi espalda, pero cuando sus dedos rozaron mi culo, supe que esto no era un tratamiento normal. Me giré y vi su polla dura como roca, gruesa y palpitante, y algo dentro de mí se encendió. '¿Primera vez con masaje así?', susurró mientras me empujaba contra la camilla. No tuve tiempo de responder antes de que su boca se clavara en mi coño, lamiendo mis labios carnosos hasta dejarme temblando. Gemí como una loca cuando sus dedos se hundieron dentro de mí, moviéndose en círculos mientras su lengua jugaba con mi clítoris hinchado. 'Quiero sentirte entera', le rogué, y no se hizo rogar: me empotró contra la pared, su verga entrando de golpe hasta hacerme gritar. Cada embestida me dejaba sin aliento, sus pelotas golpeando mi culo mientras me agarraba de las nalgas para hundirse más. 'Córrete en mi boca', le pedí entre gemidos, y él no dudó en sacarla, brillante de mis jugos, para que la chupara hasta el fondo. La primera vez con masaje así no sería la última, porque ahora sé lo que mi cuerpo realmente necesita.