Milo P empotra a Kathleen D en un polvo salvaje de 10 minutos
Te vas a poner durísimo cuando veas cómo la nena rubia de culo respingón no aguanta más las ganas de trasero que le mete Markus Dupree. Imagínate que llevan días mirándose en la oficina, roces "accidentales" que los dejaban mojados y con la polla más dura que el cemento. Cuando al fin se encierran en un cuarto, ella le baja los pantalones de un tirón y se traga esa verga gruesa como si fuera la última cena. Markus le agarra las nalgas perfectas y la levanta en el aire, clavándosela hasta que los gemidos de Kathleen retumban contra las paredes. No hay espacio para los juegos delicados: la empotra contra la pared, la arrodilla para chupársela como una puta desesperada, y cuando la pone en cuatro patas, el culo de la nena rebota como un colchón cada vez que él la embiste hasta hacerla gritar. La leche blanca le cae por la barbilla cuando Markus se corre y ella sigue palpitando, con los fluidos mezclándose en su coño hinchado. Quédate con la imagen de su tanga rosa tirado en el suelo, manchado de semen y excitación.