Primer vibrador y se corrió varias veces con la madrastra
No podía creer cómo le temblaban las piernas cuando la Busty Stepmom le ordenó que se sentara en el sofá con el juguete entre las nalgas. 'Te voy a enseñar cómo se hace, putito', me susurró mientras movía el vibrador contra su coño antes de meterlo hasta el fondo. Y entonces, con una sonrisa de puta dueña, lo encendió al máximo y me lo clavó de golpe. '¡Ahhh, joder!', grité, pero ella solo rio más fuerte, apretando el juguete contra mi próstata mientras me agarraba los huevos. '¿Quieres correrte? Pídelo como un buen sumiso', exigió, y yo no tuve otra opción que suplicar. En más de 10 minutos de escena, me hizo gemir como un perrito, chupando sus tetas y lamiendo su leche cada vez que me dejaba. La humillación de verme temblar bajo su control era más excitante que el propio juguete, y cuando por fin me permitió correrme, lo hice con tanta fuerza que me mareé. Ahora, cada vez que cierro los ojos, solo pienso en cómo me encantaría que me dominara otra vez.