Cassidy Luxe: tatuajes y un culo que pide polla por detrás
Esa tarde en el estudio, con la luz tenue y el aire cargado de lujuria, supe que no debía tocarla, pero mi polla ya estaba dura antes de que ella se quitara el tanga. Cassidy Luxe, con sus tetas grandes y ese culo tatuado que brillaba con aceite, se arrodilló frente a mí, chupando mi verga como si fuera la última cosa que probaría en su vida. Sus gemidos eran música mientras me la metía hasta las pelotas en su boca, sintiendo cómo su garganta se ajustaba a mi grosor. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos grabarlo así, pero cuando la puse a cuatro patas y le clavé el dildo por el culo, gritó tan fuerte que el sonido rebotó en las paredes. Cada embestida era un pecado, cada gota de lube que caía sobre su piel era un recordatorio de que esto no era solo sexo, era algo prohibido. La monté como una bestia, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi polla mientras la penetraba por detrás, sus uñas marcando mi espalda. Cuando por fin me corrí, llenando su culo hasta que el semen rebosó, ella solo podía pensar en lo bien que se sentía ser tan puta para mí.