Noni cabalgando mi polla como una diosa
Me la estaba montando como si el mundo se acabara, moviendo ese culito prieto arriba y abajo sin parar, retándome con cada gemido a ver si aguantaba el ritmo. Nixie Soft me miraba con esa sonrisa pícara mientras me clavaba los tacones en la espalda, desafiándome a que la hiciera correrse antes de que ella me dejara seco. Le agarré las caderas con fuerza, sintiendo cómo mi verga entraba hasta las pelotas en su conchita mojada, y empecé a embestirla con todo lo que tenía, haciendo que sus gritos rebotaran en las paredes. La puse de rodillas y le metí la polla hasta el fondo de la garganta, sintiendo cómo me apretaba con los labios mientras me la mamaba con esa boca de puta. Luego la tiré en la cama y le abrí las piernas de par en par, metiéndole los dedos en el coño mientras le chupaba los pezones duros. Cuando ya no aguanté más, la puse a cuatro patas y le di con todo, escuchando cómo su culo golpeaba contra mis caderas cada vez que me la clavaba hasta el fondo. Le agarré el pelo y le tiré la cabeza hacia atrás, haciéndola gemir más fuerte mientras le llenaba el coño con mi leche caliente. La sensación de su cuerpo temblando bajo el mío me volvió loco, y seguí follándola como si no hubiera un mañana, sintiendo cómo su concha me apretaba cada vez más fuerte. Cuando por fin me corrí, fue como un relámpago que me dejó sin aliento, y supe que había ganado la apuesta.