Mitha Zhe se masturba con su polla gorda hasta reventar
Esa tarde en mi cuarto, Mitha Zhe se paseaba en ropa interior transparente, rozándome cada vez que pasaba, sabiendo que su culito redondo y sus tetas grandes me volvían loco. Yo ya no aguantaba más, así que la empujé contra la pared y le bajé las bragas de un tirón, dejando al descubierto su chocho mojado y su polla dura como una piedra. Empecé a chupársela con fuerza, sintiendo cómo se retorcía de placer, mientras mis dedos se hundían en su culo apretado. Ella gemía como una perra en celo, arqueando la espalda para que mi lengua llegara más profundo. Sin perder tiempo, la levanté y la senté sobre mi polla, clavándosela de una estocada hasta que sus caderas chocaron contra las mías. Mitha Zhe gritaba, agarrándose a mis hombros mientras la embestía una y otra vez, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga. No podía parar, así que la giré y la puse a cuatro patas, metiéndosela por detrás con tanta fuerza que sus tetas rebotaban con cada embestida. Ella me pedía más, más duro, más rápido, hasta que al final no pude contenerme y le solté toda mi leche dentro, llenándola hasta que le goteaba por los muslos. En más de 12 minutos de escena, la dejé completamente satisfecha, pero yo aún quería más...