Mira cómo esta zorra me chupa la polla como una profesional
Lucía no sabe lo que le espera cuando te la encuentras de rodillas, mirándote con esos ojos de puta sumisa que piden a gritos que les llenes la boca. Vas a ver cómo te agarra la verga con esas manos sucias, lamiendo el glande como si fuera su último helado, mientras te clava las uñas en los muslos para que no te corras todavía. Imagínate que le ordenas que se ponga a cuatro patas, el culo en pompa, la concha ya mojada solo de verte, y le dices que no puede gemir hasta que le des permiso. Te vas a poner durísimo cuando le metas la polla de una estocada, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga, y le susurras al oído que es una puta inútil que solo sirve para que te la folles. La vas a escuchar suplicar, 'Por favor, déjame gritar, dueño', mientras le das nalgadas que le dejan las mejillas rojas, y le dices que si quiere correrse, tiene que chuparte los dedos mientras te la empotras hasta que las caderas chocan. Al final, le vas a ordenar que se traga todo, y cuando te la sacas, te vas a reír viendo cómo le gotea la leche por la barbilla mientras te mira con esa cara de sumisa que solo quiere más. '¿Ya aprendiste, perra?', le dices, y ella solo puede asentir con la boca llena.