Milf traviesa y su amiga se montan un trío con mi polla dura
Esa tarde en el sofá, entre risas y copas, lo que empezó como un juego terminó siendo lo que más quería: tener a Sisty y a Sexmst amasando mi verga sin parar. Sabía que estaba mal, que eran amigas de la familia, pero desde que las vi follando en el jardín la semana pasada, no podía sacarme de la cabeza el sonido de sus gemidos y el olor a coño mojado. Empezó con un chupón suave de Sisty, pasaba su lengua por el tronco hasta la punta, mientras Sexmst se masturbaba mirando, luego fue ella la que se sentó sobre mi cara, frotando su chochito rosado contra mi boca. En más de 14 minutos, las empecé a penetrar a las dos, primero a Sexmst en cuatro patas, metiendo mi polla hasta que el culo le tembló, y después a Sisty boca arriba, clavándosela tan fuerte que sus tetas naturales rebotaban. Cuando las vi correrse, una detrás de otra, suplicando por más, supe que esto no iba a quedar así. La próxima vez seré yo el que les pida que me reciban juntas. Me voy a enterrar en esa pareja de milfs hasta que no puedan ni caminar.