Madrastra militar cachonda vuelve del frente en casa
La mamacita llegó con el uniforme ajustado y la mirada que prometía fuego, esos tatuajes brillando bajo la luz de la sala mientras se quitaba la chaqueta sin prisa. Él no pudo evitar clavarle los ojos a esas tetas enormes que casi revientan el top ajustado, los pezones duros marcándose bajo la tela fina. Ella sonrió con malicia al verlo babear, se acercó contoneando ese culo perfecto y le agarró la polla por encima del pantalón sin decir ni púa. '¿Extrañabas a tu mamá, cariño?' le susurró al oído mientras le masajeaba el rabo con movimientos lentos, haciéndolo gemir como un perrito necesitado. Él le respondió agarrándole el coño por encima de la falda corta, sintiendo cómo ya estaba empapada por el morbo de verla con ese pelo corto y esos tatuajes que le lamía la piel. 'Ponte de rodillas, zorra' le ordenó sin filtro, y ella obedeció al instante, sacándose el top para dejar esas tetas rebotando mientras le bajaba la cremallera con la lengua. La polla dura le cabía hasta la garganta sin problemas, y ella se la chupaba con saliva babosa mientras le agarraba los huevos para que no se le fuera la corrida. 'Qué rico está tu rabo, hijito' le decía entre gemidos ahogados, con los labios bien rojos y el maquillaje corrido por el esfuerzo. Él no aguantó más, la levantó de las axilas y la empotró contra la pared del pasillo, subiéndole la falda para dejar ese culo redondo y tatuado al aire. 'Te voy a partir en dos, perra' le gruñó mientras le clavaba la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño se abría como mantequilla caliente. Ella gritaba cada vez que la embestía, con los pechos aplastándose contra la pared y las uñas arañando la pintura, pidiendo más sin pudor. Cuando él le metió dos dedos en el culo mientras le follaba el coño, ella se corrió con un aullido animal, mojándole los muslos de leche espesa. 'Córrete dentro de mí, cabrón' le ordenó con voz ronca, y él no necesitó más permiso: le reventó las entrañas con una corrida que le quemó hasta los huevos, dejándola temblando y con las piernas temblorosas.