Mia Hope le da una lección de sumisión con un wedgie brutal
El sonido del elástico rompiéndose contra su piel te hace estremecer mientras la agarras por la cintura y le subes la tanga hasta que el dolor se mezcla con el placer. Kendra Allure, con su culo perfecto y curvas que no dejan respirar, ha estado provocándote toda la semana: fotos en ropa interior ajustada, rozándose contra ti en la cocina, susurrándote al oído lo mojada que está. Hoy ya no aguanta más y decides enseñarle quién manda. Le bajas los pantalones con brusquedad, sintiendo cómo su piel se eriza bajo tus dedos, y le metes la tanga entre las nalgas hasta que grita. El elástico se clava en su coño mientras te la follas por detrás, escuchando cómo gime tu nombre entre dientes. Le das nalgadas que resuenan en toda la habitación, marcando su piel con la huella de tu mano. La pones de rodillas y le ordenas que te chupe la polla mientras le tiras del pelo, sintiendo cómo su boca caliente te envuelve. Cuando ya no puedes más, la empotras contra la pared, metiéndosela hasta que sus muslos tiemblan y se corre con un gemido ahogado. Al terminar, su tanga rota queda tirada en el suelo, manchada de su excitación.