Jada bebe mi pis y se humilla como una perra sumisa
Jada me mira con esos ojos de cachonda mientras se arrodilla frente a mi polla dura. Le ordeno que abra la boca y no pierde tiempo, chupando con ansias mientras le agarro el pelo para controlarla. Cuando le digo que me voy a correr en su cara, gime de emoción y se queda quieta, esperando mi orden. Le echo toda mi leche en la lengua y le digo que trague, pero ella suplica que le permita escupir un poco, así que le doy permiso solo para humillarla más. Luego la pongo a cuatro patas y le meto la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño apretado me chupa con cada embestida. Grita cuando le doy nalgadas y le digo que es una puta sucia, pero no para de gemir y pedir más. Cuando me corro dentro de ella, le ordeno que se quede así hasta que mi leche gotee de su coño. La próxima vez, le haré beber mi pis directamente de mi polla mientras la empotro contra la pared.