Madre fisting con juguetes le pide más a Analmaster
Analmaster no podía creer lo que veía cuando la milf se presentó con ese corsé negro y el culazo al aire. ¿Sabes lo que es provocar a un hombre hasta el límite? Te voy a contar cómo esta puta madura me tenía loco desde hacía semanas. Primero fueron los mensajes, luego las fotos con ese butt plug brillante asomando, hasta que un día me dijo: '¿Quieres ver qué más puedo meterme?'. No esperó respuesta. Se agachó y sacó un dildo gigante que casi me hace temblar las piernas. '¿Crees que esto es suficiente?', me preguntó mientras se lo hundía hasta el fondo con un gemido que me erizó la piel. Pero eso era solo el principio. Cuando Argendana vio el fisting, sus ojos brillaron como los de un lobo. 'Dame más, cabrón', gruñó mientras me agarró del pelo y me obligó a ver cómo su culo tragaba ese monstruo de silicona. El sonido de sus gemidos mezclado con el chapoteo de su coño mojado era hipnótico. '¿Te gustaría estar en mi lugar?', me susurró al oído mientras el juguete desaparecía dentro de ella. La próxima vez no habrá juguetes, solo mis dedos y tu polla.