Madrastra caliente chupa la polla del amigo de su hijo
La cocina estaba en silencio cuando Brianna Beach, esa madrastra caliente que siempre llevaba faldas ajustadas, se acercó al chico que molestaba a su hijastro. Con una sonrisa pícara, le susurró al oído que si quería ver cómo una madrastra caliente chupa una verga de verdad. Alex Adams no pudo creerlo cuando la rubia lo arrastró al baño, cerrando la puerta con llave mientras escuchaban los pasos del hijastro en el pasillo. Brianna se arrodilló sin perder tiempo, sacando esa polla enorme que apenas cabía en su boca. Los gemidos ahogados del chico se mezclaban con el sonido húmedo de sus labios alrededor del glande, mientras ella jugaba con sus tetas grandes bajo la blusa. De pronto, alguien tocó la puerta y Brianna se detuvo, con la saliva brillando en sus labios y la polla aún dura entre sus manos. '¿Estás ahí?', preguntó una voz infantil. La madrastra caliente chupa más fuerte al sentir el peligro, hundiendo la cabeza hasta que el chico le agarró el pelo para no ahogarse. Cuando por fin se corrió en su boca, Brianna tragó todo sin dejar escapar ni una gota, limpiándose los labios con un dedo mientras prometía que la próxima vez sería en su culo bien depilado.