La hermanastra latina le chupa la polla al hermanastro hasta reventar
“No aguanto más mirándote todos los días sin tocarte”, susurró Alessia Luna mientras se mordía el labio inferior, sabiendo que Tyler Steel llevaba semanas fantaseando con su cuerpo. Las miradas robadas en el pasillo, los roces ‘accidentales’ al pasar, la tensión entre ellos era insoportable. Esa noche, con la casa vacía, ya no pudieron contenerse. Alessia se arrodilló frente a él, clavando sus uñas en los muslos del hombre mientras su lengua trazaba círculos alrededor del glande hinchado. Tyler gimió cuando ella lo metió hasta las pelotas en su garganta, tragando saliva para no ahogarse. La saliva escurría por su barbilla mientras chupaba con fuerza, sus labios apretados alrededor de la verga dura como una roca. Tyler le agarró el pelo, guiando sus movimientos, sintiendo cómo la excitación crecía en su vientre. Alessia aceleró el ritmo, masturbándolo con una mano mientras la otra se colaba entre sus piernas, tocándose ella misma. Los gemidos de placer se mezclaron con el sonido húmedo de su boca, hasta que Tyler no pudo más y le llenó la garganta de semen caliente, haciendo que Alessia tragara cada gota con avidez. La próxima vez, él va a tomarla por detrás hasta hacerla gritar.