Kallel domina a su roommate después del trabajo
Te voy a contar cómo Kallel se cansa de aguantar las miradas de su roommate y decide enseñarle quién manda en esta casa. Todo empieza con un strip tease lento, dejando que el otro babee por su cuerpo musculoso y ese culo apretado que no puede dejar de mirar. Kallel le ordena arrodillarse y chupar su polla dura como si fuera un puto sumiso, y el otro no tiene más remedio que obedecer. Le agarra del pelo y lo hace tragar hasta que le duelen las mejillas, mientras le humilla con palabras sucias que lo ponen más caliente. Cuando ya está bien mojado, lo empuja contra la pared y le mete los dedos en el culo, haciéndolo gemir como una perra en celo. Le ordena que se ponga a cuatro patas y le clava la verga de una estocada, empotrándolo tan fuerte que las piernas le tiemblan. El roommate suplica que le deje correrse, pero Kallel no tiene piedad y sigue follándolo hasta que le arde el culo. Al final, lo obliga a lamerle los pies sudados como castigo, y mientras lo hace, Kallel piensa en cuántas veces más lo va a humillar.