Hijastro follando madrastra a su regreso de vacaciones
Al cruzar la puerta después de semanas fuera, Nellyborsh supo que su hijastro no aguantaría ni cinco minutos sin tocarla. '¿Crees que puedes conmigo, mocoso?' le susurró mientras le desabrochaba el pantalón, sacando esa polla enorme que tanto extrañaba. Teoteo no respondió con palabras, sino hundiendo dos dedos en su coño mojado, sintiendo cómo se apretaba alrededor. 'Así que así juegas', gemí, retorciéndome contra su mano antes de empujarlo al sofá. Me subí encima, hundiéndome esa verga gruesa hasta el cuello del útero, sus manos clavadas en mis caderas mientras yo cabalgaba como si fuera la última vez. '¿Te gusta cómo tu madrastra te monta, nene?' Cada embestida hacía que mis tetas pequeñas rebotaran, su polla golpeando ese punto que me hacía gritar como una loca. Cuando me corrí, lo arrastré al suelo, obligándolo a ponerse de rodillas para que le metiera la verga hasta la garganta, ahogándome con su leche espesa. 'La próxima vez te voy a dejar sin aliento, hijastro', le prometí mientras me limpiaba sus restos de la cara.