Hermana sexy se deja empotrar por su hermanastro Aniket
Aniket no podía quitarle los ojos de encima a su hermanastra Sanj desde que llegó a casa, con ese culo redondo y apretado que se movía provocador bajo el vestido ajustado. Sabía que no debía, pero el riesgo de que su padrastro los pillara solo lo ponía más duro. Cuando Sanj se acercó a él con una sonrisa pícara, susurrándole al oído que quería probar algo nuevo, Aniket no lo dudó ni un segundo. La empujó contra la pared, le bajó las bragas de un tirón y le metió los dedos en el coño mojado mientras ella gemía ahogando los gritos. Escuchaban pasos en el pasillo, pero eso solo los excitaba más, follando en silencio, con Aniket embistiéndola de una estocada hasta que sus caderas chocaban. Sanj se mordía el labio para no gritar, pero cuando él le agarró el pelo y la obligó a chuparle la polla, perdió el control. El sonido de la puerta del baño abriéndose los hizo saltar, pero Aniket no se detuvo, corriéndose en su cara mientras Sanj se limpiaba los labios con un dedo y le decía: '¿Ahora qué, hermanito? ¿O quieres otra ronda?'.