Hermana pequeña chupando se rebela por mi polla
La luz del atardecer se filtraba por las cortinas mientras el silencio de la casa se rompía con los pasos furiosos de Becky Summer. La hermana pequeña chupando había sido solo un sueño hasta ese momento, pero ahora estaba decidida a vengarse de su madre por prohibirle salir. Con una sonrisa traviesa, se arrodilló frente a Giovanni y desabrochó su pantalón sin dudar. La polla gruesa saltó libre, y ella la envolvió con sus labios carnosos, hundiendo la cabeza hasta que la punta rozó su garganta. Los gemidos ahogados de Giovanni se mezclaron con el sonido húmedo de su boca trabajando sin descanso. Becky, con sus manos diminutas, apretó los huevos mientras su lengua trazaba círculos alrededor del glande. La hermana pequeña chupando no era una novata, y lo demostró cuando giró su cabeza para profundizar más, dejando que la saliva resbalara por su barbilla. Giovanni, con los dedos enredados en su pelo castaño, empujó suavemente, pero ella lo detuvo con una mirada desafiante. Quería controlarlo, hacerle sentir lo que su madre nunca le permitió. Cuando la polla palpitó en su boca, Becky aceleró el ritmo, sus mejillas hundiéndose con cada succión hasta que el chorro caliente le llenó la garganta. Se tragó todo sin pestañear, limpiándose los labios con satisfacción. En ese instante, supo que su venganza había sido dulce y húmeda.