Futanari con polla enorme te deja correrte en sus tetas
Te agarras esa polla gruesa y caliente mientras ella se arrodilla frente a ti, mirándote con esos ojos de puta sumisa que te piden que la domines. Sientes cómo sus tetas suaves rebotan contra tu vientre mientras te la chupa con esa boca húmeda y experta, tragando cada gota de tu leche como si fuera su última comida. La obligas a ponerse a cuatro patas, mostrando ese culo perfecto y mojado, y le metes la polla de una estocada hasta que sus gemidos llenan la habitación. Le ordenas que no se corra hasta que tú lo permitas, y ella obedece, temblando mientras te clava las uñas en la espalda, suplicando por permiso. La empotras contra la pared, sintiendo cómo su coño apretado te aprieta como un guante, y le das tan duro que sus tetas saltan con cada embestida. Cuando por fin le das permiso, ella se corre gritando, su cuerpo convulsionando mientras tú le llenas la boca con tu leche espesa. Te miras en sus ojos vidriosos y le susurras: '¿Así te gusta, perra?'