Follando a mi ex con rabia en su propia cara
"¿Ves lo que perdiste, cabrón?" le susurró Eliane Furacao al oído mientras te montaba con furia, sabiendo que su ex marido miraba desde la ventana. La morena de curvas generosas te agarró la polla con fuerza, decidida a que él viera cómo te la chupaba hasta la garganta, los labios brillantes de saliva y los ojos llenos de odio. No era solo sexo, era venganza pura, y cada gemido tuyo le daba más placer que el roce de su coño mojado contra tu piel. En más de 10 minutos de escena, la puta caliente te empotró contra el sofá, las tetas enormes rebotando mientras te clavaba las uñas en la espalda. "Así me gustaba que me la metieras, no como ese inútil", te dijo mientras se corría, el jugo resbalando por tus pelotas. El ex marido no aguantó más y rompió la puerta, pero ya era tarde: ella se limpiaba tu leche de los labios con una sonrisa triunfal, sabiendo que esa imagen lo perseguiría por años.