Eva Abel se burla de la polla vieja de Magicmanyu y pierde
El olor a sudor rancio de su polla vieja me dio asco, pero también me encendió el coño de ganas de humillarlo. Le dije que si podía aguantar mi ritmo, pero en cuanto empecé a chuparle esa verga dura y venosa, sus gemidos ya sonaban como de perro apaleado. Me encantó cómo se le ponía la cara roja mientras le apretaba las tetas y le clavaba las uñas en la espalda. Cuando me empotró contra la pared, sentí que el culo me ardía, pero no le di el gusto de quejarme. Le exigí que me follara más fuerte, que me llenara el coño de leche espesa, y el muy idiota se corrió antes de tiempo. Después, cuando me monté sobre su polla flácida y le hice gemir como una perra en celo, supe que había ganado la apuesta. Me encantó verlo temblar mientras le apretaba las pelotas y le susurraba que era un viejo inútil. Cuando por fin me llenó el culo de leche caliente, supe que había perdido, pero no me importó porque ya tenía su orgullo hecho pedazos.