Ella lo reta a una follada que lo dejará sin aire
La mira con esa sonrisa desafiante mientras se muerde el labio, sabiendo que va a romperle la paciencia de una vez. Se sube a la cama con movimientos lentos, dejando que él admire cómo su coño ya brilla de lo mojada que está, pero antes de que él pueda tocarla, ella lo empuja contra el colchón con una mano en su pecho. Siente la polla dura bajo sus dedos y la aprieta con fuerza, obligándolo a gemir mientras ella se sienta a horcajadas sobre su cara, restregando su humedad contra su boca. Él intenta sujetarla, pero ella se mueve con rapidez, mordiéndose los nudillos mientras su lengua recorre cada centímetro de su cuello. Cuando finalmente lo deja chuparle los pechos, ella arquea la espalda y lo cabalga con fuerza, rebotando sobre su verga hasta que los sonidos de los golpes llenan la habitación. Él gruñe, intentando cambiar de posición, pero ella no se lo permite, clavándose hasta que las caderas chocan con cada embestida. Los muslos le tiemblan, pero no va a ceder, no hasta que él suplique. Cuando él le agarra las caderas con fuerza, ella se inclina para susurrarle al oído: '¿Así o más duro?'. Él solo puede gruñir como respuesta antes de que ella se corra sobre su polla con un grito ahogado, apretando cada músculo alrededor de su verga hasta que él no aguanta más y se vacía dentro de ella. '¿Fue suficiente o quieres más, puto?'