El gay dominante se corre en la cara de Freya Kennedy
El tipo alto y musculoso no podía resistirse a la mirada provocativa de Freya, que se movía con sensualidad frente a él, mostrando su culo perfecto y sus pies descalzos. Al principio solo le lamía los dedos con la lengua, pero pronto empezó a chuparle los pies con avidez, mordisqueando sus dedos y gimiendo de placer. Ella se arqueó cuando sintió su polla dura rozándole la espalda, y él no perdió tiempo en untarle aceite caliente por todo el cuerpo, especialmente en su culo apretado. La empotró contra la cama en perrito, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba y se agarraba las nalgas para recibirlo más profundo. El sonido de sus bolas pegando contra su coño mojado lo volvió loco, y cuando le agarró los pies para follárselos también, ella se corrió gritando como una puta en celo. Al final, él se sacó la polla enorme y le disparó toda la leche en la cara, dejándola cubierta de semen espeso mientras jadeaba sin aliento. Freya se limpió la boca con los dedos, saboreando el gusto salado, y le sonrió con complicidad, sabiendo que esto solo era el principio. El tipo se rio, le dio una palmada en el culo y le dijo que la próxima vez la iba a follar en el suelo, contra la pared y en todas las posiciones posibles hasta que no pudiera caminar.