El culón de Blake Blossom se lubrica para el rabo de Sam Shock
Blake Blossom no podía resistirse a ese culazo perfecto, así que se puso de rodillas y empezó a untar aceite caliente en la polla dura de Sam Shock, gimiendo cada vez que sus manos resbalaban por ese tronco grueso. El macho gruñó al sentir cómo el lubricante caliente le quemaba la piel, pero no se quejó, porque sabía que lo que venía sería aún mejor. Blake se inclinó hacia adelante, restregando su culo redondo contra la verga de Sam, dejando que el aceite se esparciera por esos músculos apretados. Sam no perdió tiempo y empezó a masajear esos glúteos firmes, hundiendo los dedos en esa carne suave antes de empujar su polla entre esas nalgas perfectas. Blake gimió fuerte, arqueando la espalda mientras Sam le clavaba la verga hasta el fondo, sintiendo cómo cada embestida lo hacía temblar de placer. El sonido de la piel chocando contra piel llenó la habitación, mezclándose con los jadeos de Blake, que no podía dejar de gemir cada vez que Sam le apretaba las tetas o le mordía el cuello. El sudor les corría por la espalda mientras Sam aceleraba el ritmo, embistiendo con fuerza hasta que Blake se corrió en su mano, gritando como una puta en celo. Sam no tardó en seguir, vaciándose dentro de ese culo caliente con un gruñido animal, sintiendo cómo su leche caliente llenaba a su amante hasta el borde. Quedaron tirados en el suelo, jadeando y riendo, sabiendo que esto era solo el principio de una noche larga y sucia.