Brenno Miller se deja llevar por un cubio sin experiencia
Era un día caluroso en la ciudad cuando lo vi caminando sin ropa interior, el pantalón ajustado marcando cada detalle de su cuerpo delgado. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo ese novato, con la polla ya dura de solo mirarme, se arrodilla sin pensarlo dos veces. Imagínate que sus manos temblorosas agarran mi verga como si fuera la primera vez, pero en segundos la está chupando con una desesperación que delata los celos de alguien que sabe que otro ya me ha tenido. Vas a ver cómo ese culito apretado se abre para mí, cómo gime cuando lo empotro contra la pared mientras le susurro que esto es por el cabrón que lo dejó ir. Te vas a reír cuando se corra antes de tiempo, pero no importa porque mi leche le queda marcando el muslo como un recordatorio de quién manda aquí. Y al final, solo queda el olor a sudor y semen en el aire, con su ropa interior tirada en el suelo como prueba de que hoy aprendió la lección.