El culo gigante de Raven Vice grita con la polla negra de Seveir Stone
—'No podemos hacer ruido, su marido llega en cualquier momento...' le susurras al oído mientras la agarras del pelo y la empotras contra la pared. Sientes cómo su culo redondo rebota con cada embestida, sus nalgas perfectas absorbiendo cada centímetro de tu polla hasta que los muslos le tiemblan. El riesgo de que los descubran la hace gemir más fuerte, pero tapa su boca para ahogar los gritos mientras te la chupa con desesperación, la saliva escurrendo por su barbilla. Cuando la pones de perrito, sus muslos mojados resbalan contra los tuyos, y cada vez que la penetras hasta las pelotas, el sonido de sus nalgas chocando contra tu cuerpo llena la habitación. Tu polla negra desaparece entre su coño pelocho, y solo el miedo a que alguien entre mantiene el ritmo frenético. La haces correrse dos veces, primero con los dedos en su clítoris mientras te la montas, y después cuando te corres en su espalda, sintiendo cómo el semen gotea entre sus nalgas. Cierra los ojos y piensa en que si la pillan, ni siquiera le importaría, porque esta polla negra vale cualquier riesgo.