Morena cachonda se la come en el balcón del hotel
La morena de tetas grandes y culo respingón llevaba un vestido ajustado que no dejaba nada a la imaginación, moviendo las caderas al ritmo de la música que venía de la fiesta de abajo mientras se asomaba al balcón para dejar que el aire le refrescara el coño empapado. El tipo que la espiaba desde el cuarto de al lado no pudo resistirse más cuando la vio morderse el labio y deslizar los dedos por su raja, así que abrió la puerta de golpe y se le tiró encima sin pensarlo dos veces. Ella no opuso resistencia, al contrario, le agarró la polla dura como un fierro que le salía del pantalón y se la metió en la boca sin perder ni un segundo, chupando con ganas mientras él le agarraba el pelo y le empotraba la boca hasta la garganta, haciendo que le lloraran los ojos de tanto saliva. Pero no se conformó con eso, le soltó la verga con un chasquido húmedo y se dio la vuelta, apoyando las manos en la barandilla del balcón para ofrecerle ese culito redondo que le temblaba de anticipación. Él no se hizo de rogar, le arrancó el tanga de un tirón y le metió la polla de una sola estocada hasta el fondo, haciendo que ella gritara como una loca y se corriera al instante, con el coño chorreando mientras él le azotaba el culo con cada embestida brutal. La morena no paraba de gemir, pidiendo más a gritos, así que él la agarró por las caderas y la levantó del suelo, empalándola contra la pared mientras le mordisqueaba el cuello y le apretaba las tetas desde atrás, sintiendo cómo se le ponían los pezones duros como piedras. Ella no pudo aguantarse más, se corrió otra vez con un espasmo que le sacudió todo el cuerpo, mojando la polla de él que no tardó en llenarle el coño de leche caliente mientras le susurraba al oído lo buena que estaba y lo mucho que le gustaba ese culito que no paraba de apretarle la verga. Cuando por fin se separaron, ella se quedó ahí, con las piernas temblorosas y el coño goteando, mientras él se limpiaba el sudor de la frente y se reía al ver cómo su cuerpo seguía vibrando de placer.