Home Tetas Grandes Dos mamacitas con dos consoladores enormes

Dos mamacitas con dos consoladores enormes

1:17 1080P 5 Tetas Grandes
gemidos fuertestetas gigantesjuguete sexualsexo entre mujerescoños empapadosdos tetonas follandoconsolador doble enormemamacitas lesbianasculos prietos y grandespollas de silicona
Estúdio twospiritedchey

Se conocían desde el colegio pero fue en la fiesta de su cumpleaños cuando por fin se soltaron al ver cómo la otra se mordía el labio mientras bailaba pegada a su espalda. La rubia de tetas gigantes se quitó el vestido con un tirón y dejó al descubierto unos pezones duros que ya le hacían agua la boca a la morena de culo prieto, que no pudo evitar gemir cuando la vio pasarse la lengua por los labios antes de morderse los suyos. Sin perder ni un segundo la rubia se lanzó sobre ella, le arrancó el tanga negro con los dientes y le clavó dos dedos en el coño empapado que ya le chorreaba por los muslos, haciendo que la morena arqueara la espalda y soltara un gritito agudo que le erizó la piel a ambas. La morena, con las tetas rebotando al compás de sus movimientos, le mordisqueó los pezones a la rubia mientras le metía la mano entre las piernas para sentir lo mojada que estaba su rajita rosada, que olía a sexo y a sudor fresco, y se la folló con los dedos sin piedad hasta que la otra le suplicó que se corriera ya. Entonces sacó de su bolso un consolador rosado enorme con correas y, después de untarlo bien de lubricante que le resbalaba por los muslos, se lo ató con fuerza mientras la rubia se ponía a cuatro patas sobre la cama, con el culo en pompa y la cara enterrada en el colchón, gimiendo como una perra en celo al sentir cómo le separaban las nalgas para dejarle el coño bien abierto. La morena, con la verga de silicona vibrando contra su muslo, se arrodilló detrás de ella y se la clavó de un empujón que le hizo soltar un alarido, sintiendo cómo le llenaba hasta el fondo mientras las bolas del juguete le golpeaban el clítoris cada vez que embestía con fuerza, haciendo que a la rubia se le saltaran las lágrimas de puro placer. Las embestidas eran tan brutales que la cama crujía como si fuera a romperse, y el sonido de carne contra carne, mezclado con los gritos y los gemidos ahogados, llenaba la habitación hasta que ambas sintieron que el orgasmo las arrastraba como un tsunami, con la morena corriéndose primero mientras le escupía en la espalda a la rubia, que segundos después se desplomó sobre la cama con el consolador aún zumbando dentro de su coño palpitante, dejando un charco de jugos sobre las sábanas mientras la morena le lamía el culo antes de quitarle el juguete y besuquearle los muslos temblorosos. La rubia, con los pechos sudados pegados al colchón, solo atinó a susurrarle al oído que quería repetirlo mañana mismo, pero la morena ya estaba buscando otro juguete en su cajón mientras se reía y le decía que antes tenían que comer algo porque se les había bajado la azúcar de tanto correrse.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Dos mamacitas con dos consoladores enormes"
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist