Despertar con polla dura y follar a mi novia tatuada
La luz del amanecer entraba por la ventana cuando decidí despertar a Rina con mi polla dura. ¿Te imaginas cómo se siente tenerla dormida y mojada antes de que abra los ojos? Le levanté el camisón de encaje y empecé a frotar su coño tatuado con la punta, sintiendo cómo se ponía más caliente con cada roce. '¿Qué haces, cabrón?', gruñó medio dormida, pero sus piernas ya se abrían solas. Me encanta cómo sus tatuajes brillan cuando suda, y más cuando la empotro contra el colchón. 'Esto es por lo de ayer, puta', le dije mientras le agarraba las caderas y la penetraba de golpe, haciendo que sus uñas largas se clavaran en mi espalda. Sus gemidos se mezclaban con los golpes de su culo contra mis muslos, y en menos de 10 minutos ya estaba corriéndome dentro de ella mientras me maldice entre jadeos. ¿Te gustaría estar en su lugar, sintiendo cómo se retuerce cuando le clavas la polla hasta el fondo?