Compañera de cuarto se folla a la hermanastra en la cama del marido
La compañera de cuarto siempre se ponía tanga ajustado cuando sabía que el marido de su hermanastra estaba cerca, moviendo el culo para provocarlo cada vez que pasaba por el pasillo. Un día, cuando el tipo se fue a trabajar, ella aprovechó para meterse en la cama de la pareja y empezar a chuparle la polla a la hermanastra, que gemía como una puta mientras se agarraba las tetas. La compañera le metió los dedos en el coño bien mojado antes de empotrársela a cuatro patas, clavándosela hasta el fondo mientras la otra gritaba de placer. El chocho apretado de la hermanastra chorreaba cuando la compañera le dio vuelta para follársela boca arriba, embistiendo con fuerza mientras le apretaba los pezones. La hermanastra se corrió tres veces antes de que la compañera le llenara el culo de leche caliente, dejando el tanga roto y el coño bien abierto. Al final, las dos quedaron exhaustas, con la polla de la compañera aún dura y el cuerpo de la hermanastra cubierto de semen. La hermanastra, temblando, le pidió más, pero la compañera solo sonrió y le dijo que ya verían en otra ocasión.