Chica gordita se deja empotrar duro y ahogar con mi verga monstruosa
La gordita de culo prieto y tetas grandes llegó temblando a mi casa, vestida con un tanga negro que apenas cubría su coño mojado. Desde que la vi, supe que quería llenarle la boca con mi polla hasta que se le saltaran las lágrimas. La puse de rodillas y le metí el miembro hasta la garganta, sintiendo cómo se ahogaba mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y su saliva goteaba por mi verga. Luego la tiré sobre la cama y le clavé el culo con embestidas brutales, escuchando sus gemidos ahogados mientras le agarraba las nalgas con fuerza. Cada vez que me hundía en su agujero apretado, ella gritaba de placer, su cuerpo temblando bajo el mío. No paré hasta que su coño estuvo chorreando y su culo bien abierto, entonces me corrí dentro de su boca, llenándole la garganta con mi leche caliente. La gordita se quedó jadeando, su cuerpo sudoroso y su tanga hecho jirones, mientras yo me limpiaba la polla en su cara. Fue una follada salvaje que no olvidará.