Chiquita india se deja empotrar fuerte por su novio
La recién llegada de la India no podía resistirse cuando su novio le agarró el culo bien prieto y la apretó contra la pared del pasillo. Con esos morritos carnosos que se le humedecían al menor roce, él no aguantó más y le levantó la falda corta para dejar al descubierto unas nalgas redonditas y apretadas que le pedían a gritos que la embistiera. Ella, con los ojos brillantes y el coño ya empapado, se dejó caer de rodillas sobre la alfombra gastada y se lanzó a chuparle la polla gruesa sin perder ni un segundo, lamiendo cada vena desde la base hasta la punta mientras él gemía ronco y le enredaba los dedos en el pelo negro azabache. Cuando él la levantó en volandas y la clavó contra el colchón sin aviso, ella abrió las piernas de par en par y recibió cada empujón con un gritito agudo, sintiendo cómo esa verga enorme le abría el coño hasta el fondo mientras las gotas de leche le resbalaban por los muslos. Él no se conformó con eso y, con un empujón brusco, la volteó boca abajo y le enterró la cara en el colchón mientras le metía el dedo en el culo para prepararla, arrancándole un quejido de placer que se mezcló con el sonido húmedo de sus cuerpos chocando. La primera vez que le entró por el culo la dejó sin aliento, pero ella, lejos de echarse atrás, apretó los dientes y se empujó contra él para que no se detuviera, sintiendo cómo ese palo duro le quemaba por dentro mientras su novio no paraba de gruñirle obscenidades al oído. Cuando por fin se corrió dentro de ella, la llenó tan a fondo que la leche le chorreó por las piernas y le dejó las nalgas pegajosas, y ella, con los ojos vidriosos y el cuerpo tembloroso, solo pudo balbucear un ‘más, por favor’ mientras él, aún con la polla dura, le lamía el coño empapado como si no hubiera mañana. Entre gemidos, risitas y azotes en el culo, terminaron enredados en las sábanas, con el olor a sexo y a piel sudada llenando toda la habitación, y la chica, todavía con la respiración entrecortada, prometió no dejar que se le bajara la verga en toda la noche.